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| LAS COMIDAS CON GEMELOS, TRILLIZOS, O MÁS... |
"Todos a la vez y cucharada para cada uno"
"Hasta los 7 meses más o menos yo ponía las hamacas encima de la mesa y repartía dos cucharadas a cada uno,
ahora ya se lo doy en la trona los dos a la vez echo la comida de los dos en un bol grande y una cucharada para uno y otra para el otro. Para que se entretegan les doy una cuchara pequeña y un vasito de plástico, ellos también me dan de comer y les digo lo rico que esta y así se animan tanto intentando darme de comer como el ver a su hermano mayor."
Lucía Abarca, madre de mellizos.
Cuando ya se sentaban en las tronas me los ponía enfrente, cada uno con su plato en su trona y cucharada para uno, cucharada para otro. Tenía unos platos de doble fondo que mantenían la comida caliente.
Elena, madre de mellizos. Madrid.
 
Diana y Sofía.
Laia y Andrea.
"Acostumbrarles a comer solos"
Mis bebés toman el biberón solos, desde muy prontito (astucias de
madre de múltiples, supongo). En la primera foto aún no tienen los
6 meses y les enseñaba con ayuda de un
cojín. En la siguiente foto, al poco tiempo, se toman su biberón
ellos sólos en cualquier parte. Y es bien pesado!!.
Susana. Madrid.

Adrien y Maël.
"Sentarles a la mesa"
Mis trillizos tienen 2 años y medio y comen de todo. Creo que lo que nos ha
ayudado mucho ha sido que muy pronto empezamos a sentarles en la mesa a
nuestro lado cuando comíamos, aunque ellos ya lo hubiesen hecho. De esta
manera ven que tu comes de todo y siempre nos pedían pan y tan pronto como
pudimos, empezamos a dejarles probar nuestra comida: un macarrón, arroz,
trocitos de verdura...
Para ello nos han ido muy bien las tronas que compramos, unas de madera de
Stokke, que no tienen bandeja, pero que van genial para sentarles a la
mesa. Ocupan poco espacio y se van reconvirtiendo en una silla regulable en
altura, que pueden utilizar durante muchos años.
Dolors. Madre de trillizos. Tarragona.

Álvaro y Guillermo.
"Comer fruta jugando"
Cuando mis mellizos eran pequeños, les hacía una macedonia de frutas (frutas cortadas a trocitos pequeños).
Ellos cerraban los ojos y tenían que acertar de que fruta se trataba.
Comenzábamos por las frutas básicas; manzana, pera, plátano y poco a poco íbamos añadiendo alguna frutas nuevas.
Cuando llegaba el invierno les hacía unos dibujos de flores, uno para cada uno, y los colgábamos en la cocina.
El juego consistía en ir rellenando cada pétalo con las pegatinas de los cítricos.
El que más naranjas o mandarinas comía, antes completaba la flor.
Elena. Madrid.

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