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A la hora de escolarizar a gemelos, trillizos... las familias junto con el colegio deben solucionar el siguiente dilema:
¿juntos o separados?
Será necesario que los padres observen muy bien a sus hijos y valoren la dependencia
entre ellos, sus respectivas personalidades, las posibilidades del centro... ya que no hay ninguna opción que
se pueda dar como norma, cada una tiene sus ventajas e inconvenientes, y en
definitiva cada niño es diferente.
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- Se fomenta su individualidad.
- Aprenden a tener sus propios amigos.
- Se evitan equivocaciones a la hora de diferenciarlos.
- Se evitan comparaciones entre hermanos.
- Se apoyarán mutuamente y será más fácil la adaptación.
- No se considerarán forzosamente separados.
Otra opción sería la combinación de las dos anteriores.
- La adaptación al centro y al sistema será más fácil.
Inevitablemente ésto hará que los gemelos jueguen juntos los primeros días,
pero no impedirá que hagan otros amigos, y tampoco sufrirán la separación forzosa,
que pueda hacerles pensar que el hecho de ser iguales sea algo negativo y
esa sea la razón por la que queremos separarlos.
- La diferenciación por parte de los profesores y otros niños podemos hacerla
posible siguiendo las pautas señaladas en el apartado "Individualidad".
- Por otro lado hablando con el profesor podemos indicarle nuestro deseo de
que los ponga en grupos diferentes, hagan trabajos diferentes siempre que
sea posible, se sienten en pupitres separados ...
- Aunque no podamos evitar las comparaciones, porque incluso ellos mismos se
compararán irremediablemente, de nosotros depende en gran parte el que se
consideren comparados por sacar notas mejores o peores, hacer las cosas
mejor o peor. Deberemos por tanto acostumbrarnos a valorar a cada uno como es,
y fomentar su propia autoestima.
Una vez terminados los primeros ciclos de estudios podemos valorar el que sigan juntos
o no y ellos ya podrán opinar algo al respecto.
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