EXPERIENCIAS MÚLTIPLES  
múltiples múltiples
2 + 2 : DOBLETE EN GEMELOS

Hola a todos. Me llamo Gema y soy mama de dos preciosos pares de gemelos.

 

Mi bisabuela ya tuvo en su día tres pares de gemelos, de hecho mi abuelo materno formaba parte de una de esas parejas. De momento, solo sé que habría podido

igualarla si me hubieran confirmado que mi primer embarazo fue también de gemelos, pero como fue un aborto de muy poco tiempo, nos quedaremos con la duda. Con toda probabilidad seguro que lo era, y prefiero pensar que lo fue para no volver a repetir.

Igual que cuando tenía solo a Roberto Carlos y a Francisco José sabía que iba a probar de nuevo la maternidad, igual sé ya que mi tiempo ha finalizado y solo me queda criarlos con salud. No me ha quedado el cuerpo para muchos trotes, y mas o menos tengo una de las espinas que tenía clavada ya fuera, pero otra me quedará hasta que algún acontecimiento me la saque sin necesidad de tener que pasar por un parto. Lo sé.

Todo ha sido distinto, a pesar de muchas semejanzas. La sorpresa que nos llevamos en uno y en otro caso, por ejemplo. La primera la tomamos con naturalidad, con risas, la segunda vez lloré mucho, mi marido no estaba conforme, porque había mucho peligro con la primera confusión, ya que parecía que eran monocoriales

monoamnióticos. Luego lo fuimos asumiendo, no

sin pensar en abortar, pues nos daba pánico el riesgo. Pensamos mucho, reflexionamos juntos.

La segunda ecografía fue suficiente para seguir adelante, eran dos bebes fuertes y agarrados.

En el primer embarazo tuve que hacer mucho reposo porque había mucha discordancia de peso, (CIR)

en el segundo no podía casi andar y los músculos rectos del abdomen los tenia muy flojos, un vientre pendular que no me dejaba andar mucho.

 

El parto fue al final cesárea, primero por una inducción a parto vaginal que acabó como era de esperar en cesárea, y la segunda vez por presión médica que no pude soportar, con lo que programaron la cesárea. En ambos partos me sentí abandonada, pero en el segundo el abandono tocó cotas altas, porque estaba mas despierta y sabía muy bien que eso no era lo que yo había acordado con el jefe de fisiopatología fetal y me sentí engañada. No me dejaron verlos recién salidos de mi vientre, no me dejaron abrazarlos, y por supuesto, no me dejaron amamantarlos en el quirófano.

 

Me hicieron daño y casi me desangran por no dejarme hacer lo que quería con mis hijos:

darles de mamar en nuestro primer encuentro. A los primeros es que ni siquiera los pude ver, iba sin gafas, era miope y me quede dormida por el aumento de sedantes.

 

Con mis primeros niños, la separación fue total. Ingresaron en neonatos y me separaron de ellos sin explicarme nada. La lactancia se inició a las 48 horas, no me informaron mucho, aunque mi instinto funcionó muy bien, y nunca pensé que no fuera a darles de mamar ni que no fuera a tener leche bastante para los dos, pero eso no fue suficiente, pues a pesar de saber que tenían con mi leche todo lo que necesitaban, solo duro 6 meses, lo justo que me había pedido mi pediatra que diera.

 

Una mastitis a las que no supe poner tratamiento adecuado fue la culpable de mi decisión de destetar, y ya que mucha de esta primera lactancia fue diferida, o sea con extractor y biberón de mi leche, no pensé en seguir con ello, sabiendo que alguien mas me podía ayudar. Incluso quise relactar a los siete meses del destete, por problemas de salud de mis hijos, pero simplemente no me apoyaron en mi motivación. A lo segundos los amamanté a las 4 horas, porque no me lo permitieron antes, a pesar de mi tozudez. Mi marido y mi madre tuvieron que ponerse duros para que no les dieran un bibe que no necesitaban pues tenían un pesos excelentes, de media 3 kilos, nada en comparación con mis mas pequeños pitufines de 2.440 y 1.595 gramos.

 

Como a toda madre con gemelos, no iba ser menos, en el hospital se empeñaron en proporcionar a los niños el consabido suplemento, y como no conseguían que yo cediera, me metieron miedo con las hipoglucemias. Miedo a las hipoglucemias tenia que tener con los mayores, pero con los pequeños, que tenían semejante peso, ¿de qué preocuparse si estaban conmigo en la habitación? Yo sabia como darles el pecho, tenía veteranía por experiencia y además por formación, ya que presido un grupo de lactancia y he mamado bien la información de los mejores profesionales, pero otra mama, en mi caso, habría dejado que les hubieran dado un bibe por miedo a la bajada de azúcar, como de hecho pasa en la mayoría de los casos, sin que nadie te ayude de otra forma y explicando la realidad.

La lactancia de Jorge y Jesús se mantiene aun hoy, con 23 meses, y los mayores no pueden ser unos hermanos mejores para ellos. Tienen rachas, como todos los niños, de más celos o menos, pero en general, se han adaptado muy bien. Han aguantado con paciencia el embarazo de sus hermanos, incluso que no les cogiera mamá , o que ya no hiciera colecho con ellos, que tanto les gustaba. En cambio su papa se ha vuelto para ellos más importante, porque es, además de su papi, su amigo. Además de pacientes son niños que han aprendido a compartir y a tolerar mejor. No tienen duda de que son todos importantes para mamá y papá.

 

Hubiera querido para todos un nacimiento mejor, desde luego. No me ha gustado nada que los hubieran nacido sin su permiso, eso es lo más duro. Me hubiera gustado que hubieran decidido el día de su nacimiento y a mí, por lo menos, disfrutar de ponerme de parto sin presiones, aunque el final no hubiera sido el que tanto tiempo había soñado

.

Así que todavía nos queda camino para resolver este punto, pero desde luego, no será con mi propio cuerpo. Ahora nos sentimos todos muy unidos, a todos los lados vamos juntos como una “ohana”, como dicen los mayores. Estamos atados de pies y manos, lo sabemos bien., y lo estaremos aun un poco más tiempo. Aunque a veces tenemos que dejar a una pareja con alguien para ir al algún sitio puntual, como a la compra de ciertas cosas, siempre le toca a mi madre porque es la persona que me ayuda con ellos en su crianza además de su papa y la tenemos más cerca.

 

Somos los raros porque criamos a nuestro aire, porque quisimos tener hijos por voluntad a pesar de arriesgarnos a tener doblete, y asumimos nuestras responsabilidades con naturalidad y sin quejarnos, no sea que repitan lo de que es lo que queríamos….Si, tengo cuatro hijos, lo mas bonitos de mi mundo, y sinceramente, no los cambiaría por nada en el mundo. Volvería a repetir todas mis decisiones, aunque muchas de ellas las abordaría con más información y mejoraría ciertas cosas.

Roberto y Francisco tienen ya seis años y medio, y Jorge y Jesús casi dos.

 

Nuestra vida se ha simplificado gracias a muchas cosas, de la que nos sentimos orgullosos. Especialmente de la lactancia, que nos ha dado otra visión de la crianza con mas apego, y con mas respeto a nuestros hijos. Seguiremos con ella todo lo que Jorge y Jesús quieran, pues ellos saben que su mami esta ahí con el pecho fuera cuando quieran, aunque digan que si el pecho es un vicio con mas de 12 meses y que si no alimenta, no es lo que dicen los estudios cualitativos de la leche materna. Yo se muy bien lo que digo y, y lo mejor es que lo hago con evidencia

científica, que demuestra que no estoy equivocada. No me siento un bicho raro, sino una persona normal, y lamento que muchas mamas no hayan podido disfrutar mas tiempo y mejor su lactancia por culpa de la intolerancia y la mala praxis de muchos profesionales y me cuesta asumir que muchas madres aun hoy piensen que las intolerantes somos las madres de teta prolongada porque no queremos respetar la decisión de las demás en su situación particular y las hacemos sentir culpables y malas madres. Una madre nunca es mala madre, ni ha des sentirse culpable de una decisión tomada con libertad y con información. LO que pasa es que muchas veces toman la decisión creyendo que le han dado la mejor información y que solo el hecho de que provenga de un médico le da más valor. No todos los médicos están formados en lactancia materna y la mayoría no es consciente de los daños que causan en las madres y en los bebes, porque ellos son los responsables de la salud de los demás, porque son los que prescriben y los que aconsejan con criterio médico, pero éste tiene que ser cierto. Yo así lo he hecho, y aunque me siento culpable y egoísta por no haberle sabido dar a los mayores lo mismo que los pequeños, no creo que por ello haya sido mala madre, lo hice lo mejor que pude y punto.

 

Tengo un defecto y es analizar las lactancias de las mujeres para ver los defectos que cometieron los profesionales y utilizo las experiencias para instruir en técnicas adecuadas a otras madres, entiendo que esto a veces no siente bien, y las madres se sientan miradas con lupa y puestas en tela de juicio. Que sepan que no es ese el objetivo, sino que su experiencia sirva aun mas en práctica para otras madres.

 

Agradezco a cada una de las madres que me han solicitado ayuda y han participado en los diversos foros de madres con sus experiencias, la posibilidad de investigar en sus historias, siempre con buena intención. Gracias de todo corazón.

 

Tener doblete no es tan raro como parece, es más normal de lo que se cree. Solo que a veces no nos damos cuenta….así que cuidadin, que se repite….