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| AMAMANTAR GEMELOS, MELLIZOS, TRILLIZOS... O MÁS |
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La mejor leche para el recién nacido y el lactante es la leche de su madre.
La leche de mujer no sólo es el mejor alimento sino que además proporciona al
pequeño un papel protector frente a diversas infecciones y favorece la unión
afectiva de ambos.
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Pese a ser el alimento que la naturaleza ha previsto para los niños, también se
ha visto afectado por el "fenómeno moda" y en décadas pasadas ha pasado por
crisis de abandono ligadas fundamentalmente a la incorporación de la mujer al
mundo laboral, presiones sociales y de la industria alimentaria infantil,
ignorancia de la técnica, falta de interés sanitario, etc...
Afortunadamente hoy esto se ha superado y de nuevo una gran mayoría de madres dan
nuevamente el pecho a sus hijos.
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| LA LACTANCIA MATERNA EN PARTOS MULTIPLES |
El tema de la lactancia es algo que preocupa a todas las futuras madres de
gemelos, mellizos, trillizos o más ..
¿Es posible amamantar a dos o tres bebés a la vez? ¿Tiene la madre leche suficiente? ¿Cual es la postura más indicada?
El cuerpo de la mujer está preparado para amamantar a dos bebés al mismo tiempo y
a mayor estimulación, habrá mayor producción de leche. En el caso de tres o más la cosa se complica pero no es imposible.
"There was a young girl who begat three brats by name Nat, Pat and Tat.
It was fun in the breeding but hell in the feeding, when she found there
was no tit for Tat". ( Anónimo ).
| VENTAJAS DE LA LECHE MATERNA |
Son innumerables, por lo que sólo destacaremos algunas:
Digestión óptima. Por su carácter de homóloga y por las enzimas digestivas que contiene, hace que prácticamente la reciba el niño digerida y nunca se "empache".
Nutrición equilibrada. Su composición es exactamente la que el niño necesita para su desarrollo, cambiando y adaptándose a las necesidades de cada momento. Nutrición equilibrada no es equivalente a engorde: éste puede significar, y de hecho significa muchas veces, desequilibrio nutricional
Inmunidad. Sus múltiples factores de defensa contra las enfermedades, protegen al niño contra la gran mayoría de ellas, en las primeras etapas de la vida, en las que, precisamente, es más vulnerable.
Carencia de alergias. La leche materna nunca pueda originar un problema alérgico, como ocurre, con bastante frecuencia con la de vaca. Además se disminuye mucho la posibilidad de que el niño tenga otro tipo de alergias, por otros factores distintos a la leche.
Unión afectiva madre-hijo. Más fácil con la lactancia materna que con la artificial. Esta unión es fundamental para la formación de la personalidad del niño y para la realización de la madre como tal: hasta tal punto que, aún en la lactancia artificial, es necesario el llamado "amamantamiento psíquico", es decir, acariciar y "hablar" con el niño mientras se le da el biberón.
Higiénica. Es un alimento estéril, por lo que contribuye también en la prevención de enfermedades infecciosas en las primeras etapas de la vida, donde las "defensas" de los niños son muy precarias.
Cómoda. Siempre está a punto, a la temperatura adecuada, no necesita ser hervida y sin necesidad de utensilios accesorios que comportan la preparación del biberón.
Económica. Es el mejor alimento a coste cero pesetas o euros.
Preventiva. Además de su poder antiinfeccioso, presenta también un carácter preventivo, esta vez para la madre, sobre el cáncer de mama. Hoy en día se sabe también, que niños que fueron amamantados durante meses, hoy son adultos "mas sanos", con menos colesterol, tensiones arteriales más bajas, con menor tendencia a la obesidad, diabetes...
| FALSAS CONTRAINDICACIONES |
La mayoría de las causas que se invocan para la supresión de la lactancia materna son falsas. Vamos a analizar algunas de ellas:
Carencia de leche. Es anticientífico suspender la lactancia materna en los primeros días, porque ""no tiene leche la madre"" La lactancia puede tardar en establecerse definitivamente unos veinte días y, por tanto, hay que insistir en ella, aunque parezca que no va a tener: en la mayoría de los casos, si se persiste, se consigue. El niño se encuentra preparado para esta eventualidad.
Leche "aguada". La leche a lo largo de la mamada, cambia su composición. La leche inicial que el niño obtiene tan pronto se agarra al pezón en una leche muy clara (como "agua"), debido a su poco contenido en grasa (desnatada), pero a medida que sigue mamando el niño, el contenido en grasa va aumentando y la leche se parece más a la leche entera, para terminar pareciéndose a un rico postre cremoso.
Enfermedades de la madre. Son muy pocas las enfermedades de la madre que contraindican la lactancia. Ninguna de las corrientes, aún con fiebre alta, es motivo para retirarla.
Enfermedades del niño. Ninguna enfermedad del niño está reñida con la leche de su madre. Al contrario: si está enfermo la necesita con más razón.
Medicamentos. Convendrá consultar en cada caso, con el pediatra. La mayoría de los fármacos, tomados por la madre, no son contraindicación para seguir dando el pecho.
Grietas-Mastitis. Tampoco son contraindicación, si no son muy intensas. Incluso en el caso de la mastitis, se puede beneficiar por el vaciado del pecho.
Poco aumento de peso. No es necesario que el niño aumente "el máximo posible". Basta con un mínimo que, además, no es necesario que sea constante (todas las semanas lo mismo). Hemos de repetir una vez más, que un niño "bien alimentado" no significa "niño gordito".
"Intolerancia a la leche materna". Como hemos comentado en otro apartado, es imposible; no se da nunca. Si el niño al tomarla presenta "dolores de tripa" o "zurridos" y/o encogimientos de piernas, se deberá a otra causa (generalmente será el "cólico del lactante"). Y si hace una deposición después de cada toma (aunque sea "verde"), es un hecho completamente normal debido al "reflejo gastrocólico"; pero nunca achacable a la leche materna.
Insatisfacción del niño. No siempre que un niño llora es porque tiene hambre. Y esto es así aún en el caso de que, al ofrecerle alimento, lo tome con avidez: sin la succión, no sólo se alimenta, sino que se consuela y si llora por alguna razón -que no sea hambre- también succionará si se le da alimento, buscando ese consuelo.
Estéticas. No es lícito ni serio plantearse la posibilidad de suspender la lactancia, pensando que perjudica a la estética. Además no es cierto. Para evitar que queden flácidas procura usar sujetadores adecuados durante el embarazo y la lactancia y haz gimnasia de hombros, brazos y pectorales.
Trabajo materno. Es necesario hacer todos los esfuerzos para compaginarla con el horario laboral. Además esta legislado un permiso de lactancia de una hora diaria hasta que el niño cumpla nueve meses. Algunas madres optan por sacarse la leche antes de ir al trabajo o en él y dejarla almacenada en el frigorífico para que le sea dada al niño en su ausencia. La leche refrigerada entre 0 y 4ºC conserva todas sus propiedades durante 5 a 8 días. A temperatura ambiente (19-22ºC) aguanta incluso 10 horas.
La madre debe tener el deseo de amamantar y estar convencida de que puede hacerlo y que es la mejor forma de alimentar a sus bebés
Todos los que la rodean deben apoyar esa decisión; familiares, pediatras ...
Es necesario organizarse
- Contar con ayuda para las tareas de la casa
- Avisar a las visitas de que se esta amamantando para que no interrumpan
- Apuntar la hora en que ha mamado cada bebé y en qué lado los has puesto
Si es posible contacta con otras madres que hayan amamantado a sus gemelos ..
Aprende como se extrae la leche, para el caso de que alguno de los niños tenga que pasar unos días en la incubadora.
Pon lo antes posible a los niños al pecho, si es posible en el mismo paritorio, la costumbre de esperar unas horas, durante las cuales se administra al niño suero glucosado, no tiene justificación y lo único que consigue es dificultar el comienzo de la lactancia.
Utiliza almohadas para ayudarte a sostener a los bebés.
Prueba diferentes posturas hasta que encuentres la más cómoda.
Quitate el reloj (no ser rígidas con el horario), el intervalo entre las tomas será "el que el niño quiera", así como el tiempo que mama de cada pecho.
Huye del aluvión de "sabios consejos" que todo el mundo os va a dar y ponte, lo antes posible, en manos del Pediatra-Puericultor que es la persona cualificada para guiaros.
No te obsesiones y vivas pendiente de la báscula y del peso de los pequeños.
Alimentate de forma sana y equilibrada, desprovista de productos tóxicos (alcohol, tabaco, algunos medicamentos...) y excitantes (café, té, chocolate...)
Bebe abundantes líquidos.
Descansa cuando cuando ellos estén dormidos.
Disfruta de este periodo tan bonito.
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Gran parte del éxito de la lactancia natural radica en el conocimiento de la su técnica por parte de la madre.
El hecho de si se debe amamantar a la vez o juntos es algo que las madres muy
pronto deciden de manera que se ajuste a sus propias necesidades y a las de sus
hijos.
Al principio puedes alimentarlos a la vez para ahorrar tiempo, pero más adelante puede que cada uno tenga diferentes necesidades y ritmos.
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Antes y después de cada toma tienes que limpiar el pezón y la areola con agua hervida. No uses jabón, ya que puede resecar en exceso, pero sécate bien los pezones tanto del agua como de la leche, pues la humedad favorece la aparición de grietas y de infecciones.
El momento de la toma ha de ser "íntimo", conviene que estés en una habitación a solas, cómodamente sentada y relajada.
Usa una silla o butaca con respaldo. Para que los hombros estén relajados, ayúdate con almohadones para que el bebé esté a la altura adecuada.
Sujeta el pecho con la mano contraria y separa con dos dedos (índice y medio) el pezón para que sobresalga. De este modo el niño abarca con su boca el pezón y la areola y mama mejor al tener libre la nariz y poder respirar mejor.
No pongas siempre el mismo bebé en el mismo lado.
El horario entre tomas debe ser flexible y, al menos al principio, puede seguirse la técnica de la demanda, es decir cada vez que pida. Durante la noche, si permanece dormido, no despertarle.
Después de la toma mantén al niño verticalmente hasta que eructe.
| ¿COMO SE QUE MI LECHE ES SUFICIENTE? |
Una vez transcurridos los primeros días de instauración del pecho, es muy raro que una mujer no tenga leche suficiente para amamantar a su hijo o hijos, aunque sean "tragones"; ya que la producción de leche está basada en la ley de la oferta y demanda (hablando en términos economicistas): la cantidad de leche que produce el pecho está determinada por la cantidad de leche que sale del mismo. Si el niño extrae mucha leche, el pecho se prepara mejor la próxima vez. Con todo os puede servir de orientación los siguientes hechos:
El niño está tranquilo, no llora en exceso y aunque llore se calma con facilidad.
El niño mama cada 2-3 horas, tranquilo, chupando vigorosamente.
El niño orina bastante y hay que cambiarle de pañal 6-8 veces al día.
El niño gana peso cada semana y/ de forma regular.
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