|
|
|
31 - Marzo - 1999 : DECISION SALOMONICA EN NUEVA YORK
|
DECISION SALOMONICA EN NUEVA YORK
Una mujer blanca de Staten Island (Nueva York) que hace tres meses dio a luz simultáneamente a un
niño blanco y a otro negro entregará por su propia voluntad a este último a su madre genética,
que es negra, tras comprobarse que se había cometido un error en la clínica de fertilidad a la
que acudían ambas. Este insólito caso de negligencia médica apenas tiene precedentes, y aunque
parece que se ha solventado pacíficamente el capítulo de la custodia del niño, queda pendiente
una demanda contra la clínica de Nueva York donde se cometió el error.
Donna Fasano, la mujer que engendró a la extraña pareja de gemelos, dijo el lunes: " Vamos a
entregar al niño, porque le queremos." Deborah Perry-Rogers, la madre genética, puso hace dos
semanas una demanda para obtener la custodia del niño negro y otra contra la doctora Lillian
Nash y sus socios.
Fasano y Rogers habían intentado sin éxito diversos métodos de embarazo, y en el mismo día de
abril de 1998 acudieron a una cita con la doctora Nash para que les implantara óvulos fecundados
artificialmente con espermatozoides de sus respectivos maridos. Tras unas semanas, Rogers de 34
años, seguía sin quedarse embarazada, pero Fasano, de 39, tenía gemelos.
La clínica reconoció entonces de inmediato su error: habían implantado a Fasano cuatro de sus
óvulos fecundados por su marido, y a la vez, como de propina, otros cuantos del matrimonio
Rogers. De modo que, cuando sucedió el parto, Fasano ya sabía que uno de los niños iba a ser
negro. Una prueba de ADN determinó que ese bebé no era suyo, y ahora queda el trámite de hacer
una segunda prueba para establecer que se trata del hijo de Rogers y poder hacer traspaso legal
de la custodia.
Los abogados de ambos matrimonios han dicho que no va a haber declaraciones ni fotografías de los
implicados, porque no quieren convertir lo ocurrido en "un circo mediático". Pero Fasano explicó:
"No ha sido culpa mía. La gente con problemas de fertilidad debería poder ir a su médico y
confiar en que lo van a hacer bien. Para ellos quizá sea sólo un trabajo, pero para mí es mi vida
. Puede que me hayan dado dos bebés encantadores, pero también han destrozado su vida. Queremos
lo mejor para el niño. Vamos a entregarlo porque le queremos".
|
|