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«IN VITRO» Josep, Genís y Salvador, misma dotación genética pero vidas diferentes
Dolores Rodríguez Jiménez dio a luz en Barcelona a tres hermanos
genéticamente idénticos que se gestaron en circunstancias casi excepcionales.
Ainhoa Iriberri
Aunque los partos múltiples tras una fecundación in vitro ya no son noticia,
uno de los últimos alumbramientos de trillizos tras un tratamiento de
fertilidad ha merecido la atención de los medios de comunicación. Se trata del
nacimiento en la clínica Quirón de Barcelona de Josep, Genís y Salvador, tres
hermanos que compartieron una misma placenta, pero se gestaron en tres bolsas
amnióticas diferentes.
Cuando se produce una gestación de trillizos (tanto natural como in vitro), el
proceso normal es que cada uno de los fetos proceda de un óvulo distinto y se
desarrolle con una placenta diferente y con su propia bolsa de líquido
amniótico. Así ocurre en el 98% de los casos, en los que nacen hermanos
fraternos, que se parecen entre sí como podrían asimilarse si hubieran nacido
en fechas diferentes.
En el 2% de los casos restantes, los fetos (trillizos idénticos) comparten
placenta. Una vez que esto ocurre pueden pasar tres cosas: que convivan en una
misma bolsa amniótica, que compartan dos o que cada uno tenga su burbuja de
líquido amniótico particular.
Este último ha sido el caso de los trillizos de Barcelona. ¿Una gestación única
en el mundo? No, pero casi. Tan sólo se conoce un nacimiento de características
similares, que sucedió en Francia en 1995.
COMPLICACIONES.- Según explicó a SALUD la doctora Marisa López-Teijón, la
ginecóloga responsable del Instituto de Reproducción Asistida del Instituto
Marqués de la Clínica Quirón, siempre que tres fetos se desarrollan en la misma
placenta aumenta el riesgo de complicaciones: «En estos casos la placenta no
suele distribuir la sangre de igual manera, por lo que uno o más de los fetos
pueden salir perjudicados».
Por esta razón, la doctora López se mostraba un tanto escéptica respecto al
nacimiento de los trillizos: «Le dije a la madre que no comprara nada, por si
acaso», explica la ginecóloga que asistió el parto.
Tras siete meses y medio de gestación, el equipo de la Clínica Quirón decidió
realizar una cesárea a Dolores Rodríguez Jiménez, la madre de los bebés. El
resultado: tres varones que pesaron 2.330, 2.260 y 2.065 gramos. «Ha salido
todo estupendamente», enfatizó la doctora López-Teijón.
Los tres hermanos, al proceder de un mismo embrión, son genéticamente iguales.
Mismo color de ojos, de pelo, igual grupo sanguíneo... Pero esto no es Un mundo
feliz, a pesar de tener la misma dotación genética, Josep, Genís y Salvador no
tienen por que ser idénticos físicamente, ni padecer las mismas enfermedades.
Aunque compartan algunos genes relacionados con determinadas patologías, los
factores ambientales serán claves a la hora de desarrollarlas o no. También la
nutrición jugará un importante papel.
Los padres de los bebés se sometieron a un tratamiento de fecundación in vitro
que consiste en aplicar al óvulo de la madre microinyecciones de esperma. En
este tratamiento de infertilidad, se suelen implantar varios óvulos fecundados
(de ahí la elevada tasa de partos múltiples). En este caso, sólo uno logró
sobrevivir, y éste se dividió espontáneamente en tres partes a los 6 días de
desarrollo. La madre de los niños contaba con antecedentes familiares de
trillizos, aunque la ginecóloga declaró que no sabía si eso había influido en
la triple gestación.
El único antecedente que se conoce de este tipo sucedió en el Hospital Jean
Rostand, en Sèvies (Francia). Una mujer de 37 años (la misma edad que Dolores
Rodríguez) dio a luz trillizos que habían convivido en una misma placenta pero
en distintas bolsas amnióticas. A las tres semanas pudieron llevarlos a casa,
como se espera que suceda con Josep, Genís y Salvador.
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