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LOS PRIMEROS TRILLIZOS DEL 2000.
Los primeros trillizos del año 2000 nacieron ayer por la mañana en la Clínica Quirón de Barcelona. Un portavoz de la clínica indicó que a las
10,30 de ayer, la madre, Ariadna Martín, dió a luz a tres bebés. Luis Marc y Nacho, que se encuentran en perfecto estado de salud y que han
pesado al nacer 1.850, 1.750 y 1.670 gramos respectivamente. El doctor Leonardo Marqués, del Instituto Marqués, ha atendido a la madre en
este parto múltiple, resuelto con cesarea. El parto se ha producido en la 33 semana del embarazo de la madre, que ya llevaba 3 semanas ingresada.
Fuentes del centro aseguran que "podría tratarse del primer parto de trillizos del año 2000, pues sólo tenemos conocimiento del nacimiento de gemelos
en Gerona, Ceuta y Berlín".
LOS PRIMEROS TRILLIZOS DEL 2000.
Una barcelonesa protagoniza un parto triple mientras se debate qué bebé fue el primer catalán .
ANGELS GALLARDO - Barcelona
Mientras Catalunya vivía pendiente de la fotofinis para dilucidar qué bebé
merecía ser nombrado primer catalán del 2000, Ariadna Martí Casas, de 28
años, se convertía en madre de los primeros trillizos del año en todo el mundo.
Luis, Marc y Nacho llegaron a las 10.35 horas del 1 de enero, ajenos a la
carrera que encabezó una pareja de mellizos de Girona, seguidos por dos críos
de Sant Cugat del Vallès y Mataró.
Ariadna Martí, semisedada para que pudiera descansar sus últimas horas de
embarazo y seriamente dolorida por unas contracciones que hicieron dudar a
los ginecólogos sobre si intervenían o no la tarde del 31-D, se mantuvo
asombrosamente fiel a su propósito de retener en su vientre hasta el 2000 a sus
trillizos.
La maduración óptima de los cuerpecitos se iniciaba con el año, en la 33
semana de gestación, y en función de esa meta Ariadna diseñó un eslogan que
se repitió hasta el final: "Un día dentro de mí equivale a tres días de
incubadora que mis hijos se ahorrarán cuando estén fuera". Su fortaleza
fisiológica alcanzó hasta las 10.35 de la mañana de ayer, hora del parto. "Nos
hacía ilusión que nacieran en enero; por varios motivos --explica el padre,
Alberto Trobo Castelló--. Yo nací en diciembre y siempre he ido a la cola
de todos; cada curso era de los pequeños de la clase, 11 meses menor
que el resto. Escogimos el 1 de enero para que Ariadna dejara de sufrir".
No ha sido un embarazo fácil, pero la madre ha estado a la altura de las
dificultades, coinciden médicos y familia. Ayer, al entrar en el quirófano --el
parto, de alto riesgo, fue por cesárea-- Ariadna saludó a sus médicos, Leonardo
Marqués y Marisa López Teijón, preocupada por el madrugón en primero de año
que les acababa de dar. "¿Estáis bien? ¿Todo va bien?", les preguntó sobre
la mesa del quirófano. "La protagonista eres tú", le respondió la doctora.
Siendo tan joven, 28 años, lo habitual es que una mujer no decida optar por
los recursos artificiales para embarazarse. Pero Ariadna Martí es atípica. A los
25 años, tras intentar durante varios meses tener un hijo, dedujo que algo no iba
bien. Tres años después, múltiples analíticas practicadas a ella y a su marido
concluyeron que existía una esterilidad de origen desconocido, que no afectaba
a ninguno de los dos en particular sino a la unión de los óvulos de ella con los
espermatozoides de él.
"No estaba dispuesta a intentar cosas agresivas, pero fuimos a visitar a
la doctora López Teijón, experta en fecundación in vitro --explicó Ariadna
la semana pasada, en su tercera semana de reposo absoluto en la Clínica
Quirón, de Barcelona--. Tuve muchísima suerte. En la consulta conocí a
mujeres que llevan años de intentos. Yo me quedé embarazada al
primero".
El tratamiento, una microinyección de espermatozoides en varios óvulos de
ella, produjo 12 embriones en probeta. "Le colocamos cuatro, y tres se
implantaron muy bien", explica Marisa López Teijón. Era el 14 de mayo de
1999 y ni a Alberto ni a Ariadna se les pasó por la cabeza lo del año 2000.
La vida que empezó ayer en casa de Ariadna y Alberto no tendrá nada que
ver con todo lo precedente, se decían el uno al otro. Ella quiere alimentar a los
trillizos con su leche, pero ya le han explicado que sólo podrá dar de mamar a
un bebé por día. También ha contratado a una enfermera experta en niños
prematuros, para que la ayude por las noches --"nunca me imaginé que
cobraran tanto por hora trabajada",-- y han tenido que cambiar de casa,
porque en la anterior no cabían los cinco. También dejará de trabajar durante un
año. Es anticuaria en un negocio familiar, y su padre está de acuerdo. Nadie
más les ha ofrecido ayudas, explica la pareja. "Estamos en el país con menor
índice de natalidad del mundo y la Administración no ofrece ayudas.
Sólo un súper nos ha ofrecido pañales".
Unas horas antes, la clasificación del primer catalán del 2000 la encabezó un
gerundense. El pequeño Guillem nació un segundo después de la medianoche y
ocho minutos antes que su hermana melliza, Maria. El siguiente recién llegado,
Oriol, vino al mundo en Sant Cugat cuando sonaba la última de las 12
campanadas. Otra Maria, nacida en Mataró medio minuto después de las doce,
es el tercer bebé del 2000, empatada con una niña alumbrada en Badalona en el
mismo instante, según el seguimiento especial que realizó el programa de
Catalunya Ràdio El món s'acaba .
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