Por Yadira Valdivia
El Nuevo Día
LOS PADRES de las siamesas puertorriqueñas que serán separadas el viernes en Nueva York están tranquilos y confiados en que Janlee (cg)y Janlean Luna Rivera tendrán el mejor cuidado médico durante la complicada intervención. "Nosotros hemos estado muy orientados sobre lo que pasará el viernes", dijo ayer James Luna, padre de las bebés que fueron hospitalizadas el pasado viernes para atenderles un desbalance en sus niveles de sodio. La baja en el nivel de este importante electrolito se debió a las diarreas que sufrió Janlee, la siamesa que ha presentado problemas gastrointestinales, a consecuencia de un virus.
Aunque el miedo y la incertidumbre forman parte de los sentimientos que experimentan Luna y su esposa, Juanita Rivera, ambos tienen la seguridad de que las niñas saldrán bien y, si no hay contratiempos, puedan regresar a su hogar en Aibonito en diciembre.
Los esposos Luna tendrán el jueves una reunión informativa con todo el equipo multidisciplinario de especialistas que participará en la cirugía que se espera dure unas 17 horas. Este será el primer encuentro con todos los médicos a la misma vez, aunque Luna aclaró que el intercambio a nivel individual con todos ha sido continuo.
Cirujanos especializados en ortopedia, neurología, gastroenterología y cirugía plástica, entre otros, se proponen comenzar en horas de la madrugada del viernes la complicada operación que separará a las siamesas que nacieron en el Columbia Presbyterian Medical Center, en Nueva York, el 9 de junio.
LAS BEBES están unidas por el abdomen y comparten el hígado, la vejiga y los riñones. Janlee y Janlean ya han pasado por dos operaciones desde su nacimiento: una para separarles el sistema intestinal y otra para implantar unas bolsas expansoras que han estirado la piel abdominal en preparación para la cirugía pautada para el viernes.
Se anticipa que, tras la operación, las bebés permanezcan en el área de cuidado intensivo por espacio de dos meses, adelantó Luna. El propósito es mantenerlas en un ambiente controlado para evitar la posibilidad de infecciones. Luego estarían en una habitación regular del complejo hospitalario educativo por una o dos semanas, hasta que los doctores entiendan que pueden ser dadas de alta.
Una vez recuperadas de esta cirugía, las bebés tienen que ser sometidas a una operación de reconstrucción del área genital y, posteriormente, a otra cirugía plástica, explicó Luna en entrevista telefónica. Para ayudar con los gastos que conlleva su estadía en Nueva York, el matrimonio Luna mantiene abierta una cuenta en el Banco Popular (#611074871) para recibir donativos.