Los padres reclaman ayudas concretas de las instituciones vascas, como en otras zonas del Estado, para afrontar los gastos
FERNANDO ALVAREZ
Los problemas de las familias numerosas de parto múltiple
SAN SEBASTIAN.- Una familia numerosa es siempre una fuente de alegría pero no está exenta de problemas. Estos se multiplican si, además, se trata de gemelos, trillizos o hasta cuatrillizos. Es el caso de Vicky Domínguez y Joseba Maiztegi, un matrimonio ordiziarra padres de cinco criaturas. Cuatro de ellas vinieron de tirón, Maite, María, Joseba y Asier. El mayor se llama Iñaki y ya tiene siete años.
Vicky Domínguez formaba parte de una asociación nacional que protege y vigila los derechos de las familias que, al igual que la suya, acogen en su seno muchas pequeñas caras idénticas.
En mayo se creó la Asociación Guipuzcoana de Partos Múltiples (Agapimu), de la que Vicky es su presidenta y Gemma Orbegozo, madre de trillizos, vicepresidenta. Por ahora, son trece las familias que la forman.
«En la sociedad en la que vivimos el estrés y las malas costumbres hacen que el esperma de los hombres sea de peor calidad. Esta y otras razones hacen que sea más difícil tener hijos. Por eso, las parejas acuden a tratamientos de fertilidad que en algunas ocasiones concluyen en partos múltiples», afirma Vicky Domínguez.
«Cuando tuvimos los cuatrillizos se nos hizo muy duro, por todos los problemas y el lastre económico que tantas bocas que alimentar, cuidar y educar acarrea», recuerda. El marido de Vicky todavía no ha asimilado bien la situación. «Es superior a él, se pone muy nervioso». Por su parte, ella ya lo ha aceptado y se siente más tranquila actualmente.
Antes de dar a luz a los cuatrillizos Vicky Domínguez ocupaba un puesto de trabajo que tuvo que dejar para dedicarse en cuerpo y alma al cuidado de sus retoños. Se trata de un círculo vicioso: el esfuerzo que requieren los hijos obliga a dejar el trabajo y sin trabajo la cantidad de dinero para su manutención es menor.
Desde Agapimu se está insistiendo en solicitar ayudas para estas familias pero, a diferencia de comunidades como Navarra o Murcia, las instituciones todavía no les han concedido apoyos concretos. «Necesitamos una persona o dinero para contratar a una, porque al final te faltan manos para hacer todo. En nuestro caso particular tenemos la ayuda del Ayuntamiento de Ordizia, pero estamos manteniendo reuniones con la Diputación», asegura Domínguez.
Es paradójico que en un país en el que se insiste constantemente en el problema de la baja natalidad no se apoye con la suficiente firmeza a estas familias. Son muchos ámbitos los que les suponen dificultades a los padres de trillizos o cuatrillizos. «Las matrículas son un problema ya que no podemos acceder a una beca. Los encargados de concederlas tienen solamente en cuenta los ingresos y no los gastos. Además, la mayoría de los niños de los padres afiliados a la asociación todavía no cumplen la edad necesaria para optar a una beca», subraya.
Para estas familias la posesión de un vehículo monovolumen no es un lujo sino una necesidad forzosa.
Este año se ha celebrado en La Manga del Mar Menor (Murcia) el tercer congreso nacional de partos múltiples. Acudieron muchas familias con trillizos, cuatrillizos, quintillizos y hasta los sextillizos de Huelva.
Por otra parte, «también hemos intentado negociar con las grandes superficies para que nos hagan precios especiales. Pero no hemos tenido demasiado éxito», apunta. La única empresa que les ha atendido ha sido Prenatal. Esta entidad dona una cantidad de 125.000 pesetas a todos los trillizos de España.
Reproducción asistida
«Del total de los 600 niños que han nacido por medio de reproducción asistida en los últimos seis años en la clínica Quirón de San Sebastián, aproximadamente el 25% han sido gemelos, o en algún caso trillizos», según el jefe del servicio de Ginecología y Obstetricia de este centro, Koldo Carbonero.
La tasa natural de partos con gemelos es del 1,5%, por lo que este índice se supera 16 veces en la realidad.
Esto se debe a las técnicas de reproducción asistida. «Todas estas técnicas se basan en la inducción de la ovulación de la señora. Se trabaja con más de un óvulo, por eso hay más posibilidades de embarazo múltiple», afirma Carbonero.
Según el ginecólogo, «las técnicas más sencillas como la inseminación artificial tienen una mayor tasa de embarazos múltiples, a diferencia de técnicas como la microinyección espermática, en la que la probabilidad es menor».