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18 - Noviembre - 2000 : INDEMNIZARAN A UNA PAREJA TRAS TENER TRILLIZOS
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El matrimonio pagó a una clínica para dar a luz uno o, como mucho, dos hijos.
IRENE HDEZ. VELASCO. Corresponsal LONDRES.-
Lo que más deseaban los Thompson al poco de casarse eran hijos, hijos, hijos. Y les costó pero los tuvieron: tras cinco años de intentos fallidos, el matrimonio acudió finalmente a una clínica de fertilización y se puso en manos de los doctores. Meses después, la señora Thompson daba a luz a ¡trillizos! Una desgracia, porque la pareja buscaba tener un solo retoño, dos a lo sumo. Ese tercer hijo no deseado, sin embargo, les ha hecho entrar en la Historia. Un tribunal británico acaba de sentenciar que los Thompson deben de ser indemnizados económicamente por el centro que erró en los cálculos y les hizo padres por partida triple.
Ocurre que los Thompson habían pagado 1.600 libras (unas 450.000 pesetas) a la clínica Sheffield, con la que firmaron un contrato en 1996, por el cual el centro sanitario se comprometía a implantar a la señora Thompson dos embriones, fertilizados in vitro con el esperma de su señor marido. Sin embargo, a la mujer le fueron finalmente implantados tres. En marzo de 1997, Patricia Thompson trajo al mundo a dos niños y una niña.
«Yo no quería tres hijos», aseguraba esta semana la desbordada madre, que en la actualidad suma 34 años, ante el Alto Tribunal de Sheffield. «Yo sólo quería uno o, como mucho, dos», recalcaba. Afirman los Thompson que cuidar de los trillizos ha supuesto y supone para ellos una tarea agotadora: tres papillas que dar, tres biberones que preparar, tres culitos que limpiar, tres gargantas que se rompen a llorar a la vez, triple gasto en pañales... El matrimonio sostiene que, para poder ocuparse de los trillizos, ha tenido que echar el cierre al quiosco que regentaba, con el consiguiente perjuicio económico que ello les ha ocasionado. La clínica Sheffield tendrá que pagarles una indemnización, aún sin fijar, para compensarles.
La clínica asegura que, cuando decidió implantarle a la señora Thompson el tercer embrión de la discordia, la interesada dio su consentimiento verbal pocos minutos antes de que se llevase a la práctica la intervención. Pero el juez Hooper, sin embargo, ha dado más credibilidad a la madre, que jura que en ningún momento dio su beneplácito al tercer embrión.
Patrica Thompson podía haberse sometido a un aborto selectivo. Pero... «Yo estoy en contra del aborto», hacía saber la mujer durante el juicio. Y una aclaración más: «Estoy encantada con mis hijos, unos niños buenos y sanos», indicaba la madre. Por si fuera poco, en 1998, la señora Thompson tuvo un cuarto hijo, esta vez de forma natural, sin necesidad de que la pareja recurriera a la fecundación in vitro.
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